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ENTREVISTA DEL MES DE JUNIO 2025:
Carmen Marentes - 2ª parte

📜La "Entrevista del Mes de junio de 2025", Carmen Marentes.📜

Continuación de la entrevista.

Oye, ¿y nombres de pandeireteras de por aquí que haya que conocer sí o sí, de las de toda la vida? ¿qué nombres te vienen a la cabeza?

Me viene la tía Felipa, la prima de mi abuela, que tocaba en las bodas -yo digo que era la tocadora “oficial”- (se ríe), después Felipa Rubio, Agripina, la del hojalatero, Emilia Otero, Regina Collar (más conocida por “Regina la de guerra” que era el apellido de su marido), Emiliana Mayo, Concha Taladrid y Elvira Feito de Lumajo, Eulogia y Plácida de Sosas....y habría más pero no caigo yo ahora...de las que yo conocí, que ya no viven, claro, porque algunas eran mayores que mi abuela.

Capítulo III Los Bailes y las Canciones del libro-disco A Xeíto
Capítulo III “Los Bailes y las Canciones” del libro-disco A Xeíto
¿Tú lo que recogías por los pueblos eran bailes, canciones, o un poco de todo?

Era de todo, de todo.

¿Cuánto pudiste recoger en total? ¿te has parado alguna vez a pensarlo?

Pues muchas, quizás ciento y pico, sí. Entre todas -baile del País, Jotas, careados, la Juliana...-

Los bailes los grabaríais con vídeo, claro...

Sí, sí, con vídeo. Y yo que no quería. Yo le decía a Lucio: “me aburre todo ese aparataje que llevas, que no me centro”...pero si no hubiera sido por Lucio no habría nada grabado, nada, ni el disco de A Xeíto. Que yo bien le decía: “madre, otra vez para León a grabar, porque fuimos a grabar a Cascabel, con Raúl Ferreras ¡qué majo! Después se hizo una segunda edición del trabajo de A Xeíto, ya en CD.

Portada del Disco-libro de A Xeíto
Portada del Disco-libro de A Xeíto
Que también incluyó un libro, ¿verdad?

Sí, ya desde la primera edición en vinilo ya era un disco-libro. Y años después salió el CD, y ahí se añadió una pieza nueva.

Y ese disco fue un éxito tremendo, ¿no?. ¿Cómo surgió la idea? Porque lo grabasteis en torno al año 1987...

En 1986 creo, y fue idea de Lucio, que dijo que todas estas personas eran ya muy mayores, y ya cuando teníamos mucho material recogido, había que aprovechar y sacar un trabajo con todo ello. Yo realmente sólo quería que los nenos aprendieran a bailar, lo otro me parecía más aburrido. Pues teníamos que ir a León varias veces, y Melchor Rodríguez, que tocaba el birimbao, venía desde Madrid, no te creas...y había que llevar a Carlos, que canta las vaqueiradas.

En el disco hay un montón de colaboraciones: Carlos García, Melchor, Roberto Barriada, Lucía Núñez, y un largo etcétera... e instrumentos como la payetsa...

Es una sartén, que nos la regalaron unos vaqueiros de Tineo. Es toda de una pieza, con un mango largo, y al no llevar costura suena tan bien. No es que se toque por aquí, pero como Lumajo, aquí en Laciana, era un asentamiento vaqueiro, pues allí tocaban la payetsa.

En ese disco llamado A Xeíto, tu dirigías los ensayos y coordinabas el tema, ¿verdad?

Sí, ya ves tú. Sin tener ni idea...

¿Qué recuerdos tienes tú de todo eso?

Pues unos recuerdos de lo más entrañable porque teníamos unos ensayos que eran larguísimos, sobre todo en verano. Yo les hablaba mucho a ellos ¡y me escuchaban, curiosamente! Fueron unas vivencias inolvidables. Además, coincidió que eran todas unas familias estupendas.

Voces e instrumentistas del disco y temas incluidos
Voces e instrumentistas del disco y temas incluidos
Hablando de familias, en las colaboraciones del disco, aparecen varios apellidos que se repiten bastantes veces: Merillas, Rivas, Marentes.... ¿había familias más cantarinas que otras?

Sí. Había tres hermanos de una familia, dos de otra, y también otros. Sí, había muchos hermanos.

El disco tuvo un éxito tremendo, Medalla del Ministerio de Cultura, Madreña de Oro de la Casa de Asturias en Madrid entre otros reconocimientos. ¿Cómo lo viviste?

Sobre lo del Ministerio, dijo Raúl Ferreras a Lucio: “oye, si no te importa voy a presentar este trabajo  a los Premios del Ministerio de Cultura”. Lucio le dijo que hiciese lo que quisiera, y pasado el tiempo llama Raúl y nos dice que nos dieron el Primer Premio a las Artes Escénicas, y te quedas…. Un premio que era ¡un millón de pesetas! Lucio, cuando propuso el trabajo del disco a la Sociedad San Miguel, no se quisieron embarcar porque era muy caro, y al final se hizo, pero lo pagó Lucio de su dinero. Después con el premio se compensó y consiguió no perder nada, y también repartió dinero entre los que participaron. Y aún queda algo de dinero en el banco en la Sociedad San Miguel devaluándose supongo.

Pero arriesgó el dinero sin esperar nada.

Sí, lo arriesgó porque el disco se vendió, pero ya ves tú, no es un disco de moda que se fuera a vender como rosquillas. En aquellos años yo veía que pasaba alguna vez un coche con las ventanillas bajadas con la música del disco sonando, y “prestábame muito” (ríe).

Ya que veo que falas en patsuezu, cómo dice ese refrán tsacianiego “quien no dice...”

Quien nun dice tseite, tsume, tsino y tsana, nun ía del vatse de Tsaciana”. Hay que pronunciarlo bien, que a mi me cuesta porque hay que poner la lengua hacia el paladar para que suene...es difícil.

Portada del Tomo I del diccionario Castellano-Patsuezu
Portada del Tomo I del diccionario Castellano-Patsuezu
¿Tú falas patsuezu? ¿lo aprendiste de pequeña?

Sí, sí, no es que lo hablara todo, pero lo básico sí. Mi abuela lo hablaba todo, absolutamente todo, y es bien guapo y así como cariñoso. Mi madre también tenía palabras pero ya menos, porque fue a Sierra Pambley, a la Institución Libre de enseñanza, y ahí hablaban un castellano correctísimo.

¿Tú has cantado en patsuezu también?

Sí, nosotros tenemos las letras casi todas. Por ejemplo: “Nun me rondes, nun me rondes, que  nun quiero ser rondada, soy fitsa de padres probes, nun quiero ser mermurada”. Nosotros cantamos todo lo que podemos en la nuesa tsingua.

En la zona de Asturias más cercana se habla la misma variedad?

En la zona de Somiedo, y hasta Tineo y Cangas, también con variantes, pero sí. Para Asturias central ya no.

¿Qué relación habéis tenido con Sierra Pambley?

Pues muy cercana, y te estoy hablando de la época de mi abuela, porque rara era la familia que no tuvo hijos que no fueron allí, pero eso en 1936 desapareció.

Volviendo al disco, aunque éste recoge un puñado de temas, tú recogiste muchos más. Todo esto no se ha transcrito a partitura ¿verdad?

De lo que se publicó en A Xeíto la transcripción musical la realizó Miguel Manzano, del resto creo que no.

¿Oye, con Miguel Manzano qué relación tuviste?

Estuvo aquí en casa para enterarse de lo que tenía que hacer con respecto al disco. Era un hombre majísimo, y conocí también a su mujer, que hacía cerámica. Tenemos alguna pieza.

Sociedad San Miguel de Bailes y Costumbres de Laciana, protagonistas del proyecto A Xeíto
Sociedad San Miguel de Bailes y Costumbres de Laciana, protagonistas del proyecto A Xeíto
Con respecto al Grupo de San Miguel. ¿cuántas personas llegó a tener?

Éramos muchos, así como 30, pequeñines, y de 12 a 14 años. Eran de la zona, había una chica de Omaña también, dos de Babia, pero sobre todo eran de la comarca.

¿Cuándo ensayabais?

Ensayábamos los sábados durante todo el año, y en verano todos los días si teníamos alguna actuación.

Y después os contrataban y salíais por ahí...

Mi idea era no salir a ningún sitio al principio. Yo quería que los nenos aprendieran a bailar como bailaba la gente de antes, mis abuelos...después un día se presentó la comisión de fiestas en el salón del pueblo donde estábamos ensayando y nos dijeron que teníamos que actuar el 14 de agosto. Como no teníamos ni trajes para los nenos, hablé con las familias, y así empezó todo. Después Melchor el del Puerto nos dijo que teníamos que ir a Cangas. Allí nos vio un grupo de Oviedo que se llamaban “Los Urogallos”, de gente de mi edad por entonces, unos treinta y tantos años, y nos dijeron que fuéramos a cantar a Oviedo por San Mateo, y así empezó...después otro verano la Caja de Ahorros de León nos contrató para bailar por toda la provincia, una cosa...recuerdo que una vez teníamos que actuar en Palencia y al día siguiente en Grao (Asturias), casi no dormimos.

Eso fue en la década de los 80 ¿no?

Sí, sobre todo en los 80, en los 90 también pero menos porque los chicos ya empezaron a salir a estudiar fuera, pero en verano seguíamos bailando, pero ya era menos actividad.

¿El grupo sigue, Carmen?

Pues mira, bailamos en León antes de la pandemia, pero actualmente es muy difícil juntarnos.

Apartado dedicado a las castañuelas en el Libro-disco A Xeíto
Apartado dedicado a las castañuelas en el Libro-disco A Xeíto
Oye. ahora que me fijo en las castañuelas que tienes. ¿las de las mujeres eran más adornadas que las de los hombres, o coincide en tu caso?

Sí, eran más decoradas. Y sin cintas, no como los maragatos. Aquí eran más austeros en eso. Aunque yo vi en una casa en San Miguel unas que hizo mi hijo, que tenían unos pompones, pero no era lo habitual. Aquí se tocan más con las manos.

¿De qué madera estaban hechas las castañuelas?

Pues del País, de piorno, estas escobas que hay en primavera, que cuando crecen tienen una raíz importante, de nogal, de frutales, cerezo, de los árboles de aquí.

¿Y rabelistas, te suena que hubiera en la comarca?

No había, pero venían. sí que pasaban por aquí. Yo nos los ví, pero mi madre y mi abuela lo recordaban.

¿De lo que tú viste en tus viajes por Laciana, Babia, Luna, etc., notaste peculiaridades en la música y bailes de alguna de estas comarcas? ¿o eran parecidas en todas ellas?

Son bastante semejantes pero con matices eh! Porque siempre hay variantes de zona que son muy interesantes de conservar, por otra parte. Por ejemplo, en el baile, nosotros con los del son de arriba hay diferencias notables, porque ellos saltan, aunque ahora ya está más unificado todo. Y en la música también. Aquí tenemos una variedad y riqueza de sones...

¿Cuáles serían las piezas más importantes de aquí?

Por supuesto la más importante de todas es el Baile del País, también llamado Chano o Son de Arriba, que creo que nunca va a desaparecer. Cuando nosotros recogimos los Pollos, el Careao, la Juliana, la Jota Babiana -que estaba vigente aún en Babia-... muchos bailes se habían perdido totalmente ya, por eso hubo que salir a muchos sitios donde nos decían que aún nos lo podían bailar. Íbamos mucho a Torrebarrio, por ejemplo, de donde era nuestro músico, Roberto Barriada, que tocaba el acordeón.

¿Y podemos decir al día de hoy que esos bailes están recuperados?

Sí, sí. Y sin querer darme importancia, yo creo que tuvo mucho que ver en ello nuestro trabajo A Xeíto, porque yo veo que grupos de música folk lo hacen como nosotros lo recogimos.

Imagen de San Miguel de Laciana incluida en A Xeíto
Imagen de San Miguel de Laciana incluida en A Xeíto
¿Qué grupos de música tradicional quedan por la zona, aparte del vuestro?

Está Tsaciana, y de bailes hay otros dos más, aparte de D´Urria, que hace música folk.

Oye, ¿tú bailas todavía?

Sí, sobre todo el Baile del País, que es llevadero y sereno.

Hiciste también un vídeo-documental, me suena a mi...

Ah, claro, con Concha Casado, bailando también. Y en otro donde hay muchas pandereteras de la provincia, donde está Dolores del Val de San Lorenzo. Salimos ahí mucha gente explicando. Es muy interesante.

¿De Concha Casado qué recuerdas?

Ay, la relación con Concha...eso fue una suerte. Cuando venía por aquí siempre venía a nuestra casa. Era especial. La llamabas a dar una conferencia  y se pagaba ella el taxi, date cuenta. Cuando hizo el libro de “La indumentaria de las comarcas leonesas” aquí la acompañé yo, porque fuimos también a Babia. Me acuerdo de que entrevistamos a Manolo, un madreñero, y es que a Concha le interesaba todo, hasta  lo que desayunaba (ríe). Llegamos a las 9,30 de la mañana y estuvimos allí la mañana, eh?. Era muy trabajadora y exigente consigo misma, y con los trabajos. Me acuerdo una vez que iban a hacer unas pallozas para el Bierzo, y querían encargar la paja a Francia. Entonces dijo Concha “no, eso es carísimo, la paja la va a sembrar la gente de este pueblo, y ellos la van a preparar, y ellos van a hacer las pallozas”. Que fíjate tú qué cosa tan lógica, con toda esta gente con estas tierras “en poulo”, gente joven que les vas a pedir esto y les va a encantar, y se les va a pagar a ellos. Concha era así. Me encantaba y teníamos mucha relación. Todo lo de los pueblos le apasionaba.

¿Oye, tú conociste también a Eva González Quevedo, una de las escritoras en lengua leonesa más importantes que hemos tenido, de Palacios del Sil?

Sí, sí, mucho. Otro genio. Todo lo que escribió, con esa forma de escribir, ella lo vivió todo. Porque era también de una casa de labranza. Tenía esa facilidad de escribir y transmitir tan bien de esa forma tan sencilla. Eva siempre escribió en la lengua del País. Tenemos una letra de ella, “las brañeras del Pedroso, tsavanse con la debura, por eso tienen na cara, todita la fermosura”. El Pedroso era una braña de allí de Palacios, y la debura era la leche que quedaba de hacer la mantequilla que es azulada, y tiene grasa aunque poca.

Dibujo de una Braña, en el libro-disco A Xeíto
Dibujo de una Braña, en el libro-disco A Xeíto
Dinos algo más en patsuezu.

Mira, os voy a recitar una poesía de la maestra de Robles, doña Elena Calzada, con la que tocábamos el pandeiru en el recreo.

   Vou a contar muitas cousas
    En antiquo tsacianiego,
    Porque you nací en Tsaciana
    A muita honra, nun lo niego.
    Este falar tsacianiego
    Que naide quier prenunciar
    fíxulu la xente buena
    xunto al murillo y al tsar.
    Atsi cantaban las mozas
    al son de la pandereta
    mientras las vietsas filaban
    espurriendo bien la gueta.
    Los rapacines comían
    el caldo en una escudietsa,
    ya pa después ya tenían
    de manteiga buena retsa,
    que la güela había feríu
    en el odre de una güetsa.
    De tarde faían calecho,
    ya de nueite filandón,
    pa filar y hacer calceta
    escarpines ya blanqueta
    ya de cousas un montón.
    Al tsegar la primavera
    ya nun faían filandones,
    subían el ganau pa la braña,
    a pacer los cascarones*.
    Subían vacas ya tenrrales
    con las tsuecas ya las presuras,
    y al tsegar a los corrales
    entrábantses las bravuras.
    Las brañeras faían la salga,
    fiendo frisuelos ya baile,
    na cabana del tío Melo
    que tenía un coral muy grande.
    Ya los mozus de Tsumaxu
    solíanlos convidar,
    y ahí veréis a los brañeirus
    baitsando a todo baitsar.
    Y al tsegar la media mano
    sentábanse a cortexar.
    Muitas más cousas contara
    que sei desde la niñez
    pero habrá que poner punto
    ya dexalo pa outra vez.
*Los cascarones es un paraje de la braña del pueblo de ella.
¿Cómo ves el panorama actual de la música tradicional de aquí, de la zona?

Lo veo muy bien, sí, sí, porque hay muchísima afición y en verano, cuando se hace alguna actividad por ejemplo en Sierra Pambley, siempre hay un grupo que baila. Y después María del Mar,  que es profesora de música, da clase de música en la Casa de la Cultura, y ahí hay un grupo de acordeonistas estupendo. La música aquí no se pierde, está muy bien. Y tienen muchas piezas del folklore tradicional, de las antiguas.

Carmen Marentes actuando tras recoger en el Teatro Reina Sofía de Benavente, el Premio MT Trayectoria Reino de León 2025
Carmen Marentes actuando tras recoger en el Teatro Reina Sofía de Benavente, el Premio MT Trayectoria Reino de León 2025
Y ya para acabar, una vez que eres la ganadora del Premio MT Trayectoria Reino de León 2025, preguntarte qué te parece...

Bueno, pues mucha emoción, y sorpresa. A mi marido sí que le hubiera encantado ver que lo que hicimos con tanto entusiasmo tuvo tanta repercusión.